
Es un programa para regular la convivencia entre los alumnos y alumnas del colegio, en el que ellos colaboran y son los protagonistas en la consecución de buenas prácticas, así como evitar los confllictos de relación entre ellos. También pretende prevenir la violencia y el acoso escolar.

La principal finalidad es mejorar la integración escolar y trabajar por una escuela inclusiva y no violenta, en la que todos nos sintamos seguros y a gusto. Trata de favorecer que las relaciones entre los alumnos sean más satisfactorias generando un clima y cultura de centro respecto a la convivencia, los conflictos y la violencia de cualquier tipo.